top of page
Search

Han sido días felices, estos últimos

  • Writer: ceciliaasturiasf
    ceciliaasturiasf
  • Feb 13, 2025
  • 3 min read

Han sido días felices, estos últimos. 

No porque todo marche perfecto. Hay un poco de cansancio rezagado y no siento haber empezado el año con la energía y vitalidad que esperaba. Pero en medio de días complicados, ha habido dos espacios de diez minutos al día que iluminan fuerte: el momento en el que damos una vuelta en la bici “de grandes” con cada uno. Son diez minutos porque les prometí que no daríamos más de dos vueltas al condominio cada día. Debí haber cerrado la venta de las bicis “chiquitas” cerca de Navidad, pero por diferentes motivos, no se dio. Naturalmente, quieren seguir usando las chiquitas mientras las siguen viendo. 


Pues llevamos varios días saliendo un ratito cada tarde. Ha sido un gusto. Lo hemos hecho sujetándolos con una toalla delgada alrededor del pecho, de modo que nuestra intervención sea mínima (o así lo sientan). Mi hijo mayor, que era el que más se había resistido, ayer pedaleó tan rápido y sintió que iba con tal independencia, que iba gritando de alegría por todo el condominio. Y su carita, cómo olvidar su carita, sus ojitos felices. Yo no sé si para él significó más que cuando se deslizó por primera vez de un tobogán (togogán) o se vio despertar por primera vez en su cama matrimonial y no en su cuna. Para mí, no fue ni más ni menos que esas veces, sino tanto como esas veces. 


En tendencia, gracias a una atinada película de niños, todas estas vendrían a constituir “core memories” o “recuerdos centrales”. Son centrales porque moldean un aspecto de la identidad de la persona, como la valentía. No sé si todas estas vivencias se están registrando como memorias centrales para él, pero sé que sí lo son para mí. A una semana de su quinto cumpleaños, veo cómo lo que lo he visto vivir, lo que lo he acompañado a vivir y lo que he vivido con él, me ha moldeado a . Ha forjado aspectos de mi identidad. Cada proceso de ellos me ha dejado a mí con algo nuevo... Algunos me han dejado más paciente (o impaciente), más compasiva, sintiendo un amor aún más fuerte por ellos… Muchos (si no es que la mayoría), me han dejado más humilde y agradecida. Lamentablemente, ha habido un par que me han dejado más temerosa y aprensiva. Pero, en general, ningún proceso de mis hijos, me ha dejado igual a mí. 


Es difícil imaginar quién sería yo, por dónde iría la Ceci de 34 años sin hijos (bebés, aún en mi cabeza). Dejé de preguntármelo hace mucho tiempo. Mis hijos se llevan un año y cuatro meses de edad. Por un buen tiempo, no sabíamos distinguir el techo del piso. Muchas, muchísimas veces quisimos “salir ya”, como le dicen a uno. Pero pronto comprendimos el viejo dicho: “los días son largos, pero los años son cortos”. Y  efectivamente, al primer “año” que sentimos que se nos fue entre los dedos, empezamos a vivir los eventos de cada día con otro sentir. 


No importa cómo esté el resto de mi día o de mi semana, después de hoy (o muy, muy pronto) mi hijo nunca volverá a no saber montar bicicleta. 


Dejamos de querer apresurar los días, de querer pasar ya a lo siguiente. 

Si la vida es esta. Y lejos de querer “salir ya”, nos dan ganas de más. 


Nos dan ganas de uno más. 



—------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Terminé estas líneas, cerré mi computadora, agarré la toalla delgada y llamé a mis hijos para la vuelta de todas las tardes. Ni veinte minutos después, mi bebé de cinco años se había soltado. Con la toalla en la mano, lo vi dar unas cuarenta vueltas, hasta que anocheció. Y en cada una de las vueltas, le contesté que sí, sí lo estaba viendo. 


 
 
 

Recent Posts

See All
A mi alambrito

Entras volando a mi cuarto en tu traje de Superman. Tienes el cuidado de preguntarme si tu hermanita está dormida, como para medir con cuántos decibeles le vas a entrar al tema de la tarde. Al verla d

 
 
 
Para cuándo el tercero

Quise un tercer hijo un día que perdía el tiempo viendo mis redes sociales en la mesa del comedor.  Mis primeros dos hijos vinieron muy...

 
 
 
"Estar chipe"

Vamos del colegio a la casa, a vuelta de rueda, cuando me acuerdo que el almuerzo son tortillas de harina con pollo, queso, pesto y...

 
 
 

Comments


Post: Blog2_Post
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

©2021 by La Cecilia Chronicles. Proudly created with Wix.com

bottom of page