Yo no sé de bebés
- ceciliaasturiasf
- Aug 9, 2021
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Antes de casarnos, una amiga muy querida nos regaló una botellita de vino de Caná. Nos contó que la tradición era abrirla en la noche que quisiéramos concebir a nuestro bebé. Eso fue hace poco más de dos años, la botellita sigue sin abrirse y nosotros vamos por el segundo bebé.
Yo no sé de planificar la concepción de mi bebé. Tampoco sé de planificar su nacimiento. Soñaba con planificarlo, eso sí. Incluso, después del primero, prometí que el segundo lo recibiría con más ilusión. Soñaba con darle la noticia a mi esposo con alegría y la prueba y el post de IG y todo aquello. Soñaba con recibir yo la noticia con alegría. Pero no tuve tiempo de gestar esa ilusión. No sé de penas de infertilidad. En mis dos años de matrimonio he visto una regla y fue la primera. No sé qué es que llegue y que traiga tristeza. No sé qué es planificar que se lleven cierta edad entre ellos. Tampoco llegué a hartarme del "¿y para cuándo el bebé?" (ni del "¿para cuándo el siguiente?"). Es más, ni tiempo di a que me lo dijeran. No sé qué es preparar el cuarto de mi bebé meses antes de su nacimiento (o empezar a comprar cositas antes de quedar embarazada). Tampoco conozco la presión de preparar mi cuerpo para un embarazo. No sé de pérdidas ni de preocupaciones serias en el embarazo.
Sé de miedos, de negación y de resistencia, eso sí. Sé de haber empezado a comprar lo que necesitaría mi bebé hasta que me suspendió el IGSS y de haber hecho la maleta para el hospital una noche antes de que naciera. Sé de cambios de planes, también. Sé de los viajes que soñaba hacer con mi esposo antes de tener hijos y cómo se iba a ver nuestra casa para cuándo ellos llegaran. Sé cómo veía una carrera profesional exitosa a mi edad. Y cómo veía una vida exitosa también. Sé qué es negociar expectativas y creencias… en lo profesional, en mi vida de pareja, familiar, social y acerca de mi cuerpo también. Pensaba que, a mis veintinueve años, ya sabía de todos los complejos físicos que tendría en mi vida. Sé de lo impecable que quería que se viera mi casa todos los días. Sé de pensar en mí primero y en mí después. De comodidad y de independencia.
En unos días cumpliré dos años de casada. Tendré un hijo de un año y tres meses de nacido y una hija a unas semanas de nacer. Cuando recuerdo la vida exitosa e independiente con la que soñaba, solo puedo dar gracias por la forma tan repentina, definitiva y perfecta en la que mi vida giró en otra dirección.
"They accidentally built a life they loved", diría Instagram.
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